4 de diciembre de 2010

Capítulo IXX

Estudio de Barrón. Juan y Carlos Ayala, Joaquín Cañete y Jesús González

Era muy amigo de Joaquín Cañete (1933- †  2002) que le gustaba pintar y fue a recibir clases de Miguel Barrón, yo también había hecho mis pinitos con la pintura así que también me apunte a las clases, (¿1947?) después aparecieron también, 

Estudio de Barrón. Gutierrez Montiel, Joquín Cañete, Vicente Vela, Jesús González



Jesús González, Mauel Romero, Francisco Pínto
Joaquín Cañete y Gutierrez Montiel.

Juan Gutiérrez Montiel. (1934- † 2008) Vicente Vela,(1931) Juan (-†-) y Carlos Ayala,  un tal Izaguirre que desapareció de la pintura, pero una hermana Mila Izaguirre que no estuvo en aquel estudio llego a ser profesional e hizo exposiciones en Madrid donde vivía, Elena García de Paredes y otra señora que nos doblaba la edad Zoraida que era propietaria de la “Viña del Caballo” y otros que no recuerdo.  En el 1949 nos marchamos al estudio de Manuel Romero, Cañete, Gutiérrez, Vela y los hermanos Áyalas y a la vez a la Escuela de Artes y Oficios, también con Romero como profesor  y así permanecimos hasta 1952.


28 de noviembre de 2010

Capítulo XVIII

Aunque mis abuelos vivían en Jerez yo seguía yendo a Arcos a casa de la tía Teresa hermana de mi abuela hasta que murió Yo ya estudiaba Bellas Artes y tendría ya 22 años. Yo entonces salía todos los días a pintar paisajes.  Años antes en esa casa vivía y murió una hermana de bisabuela, madre de mi abuela Catalina y su hermana Teresa, la tía Inés, que yo conocí y que según sabia había enviudado cuatro veces, en sus sucesivos matrimonios se había casados con otros viudos que tenían hijos, de uno de estos nació Teresa. Así que mi abuela decía: el hermano de mi hermana.
Yo tenía el dormitorio y la cama de la tía Inés ya difunta hacia años, de noche en verano y con puertas y ventanas abierta por el calor oía sonido de pasos sobre las lozas sueltas de la habitación, encendía la luz y no había nadie y así varias noches, Yo soy poco creyente en el más allá y menos en fantasmas pero esos sonidos no dejaban de preocuparme, hasta que un día descubrí que era el gato que atravesaba la habitación y sonaban las lozas sueltas del pavimento.  
Mi madre tenía dos hermanas, la mayor María se casó antes que mi madre y el matrimonio emigro a Montevideo -Uruguay, aunque se escribían las cartas tardaban meses en llegar. No tengo la menor noticia de esa familia se que tenia primos y ahora serán abuelos como yo. Siento curiosidad pero no se ni el apellido de su padre.
Dibujo de Francisco Iñiguez Almech

La segunda Teresa y su marido Manuel, están incluidos en mi santoral aunque debieran estarlo en el de la Iglesia Católica, era de las mejores personas que he tratado en mi vida. Contar algo de sus vidas seria largo, solo que eran muy pobres, más todavía. No eran en absoluto practicantes religiosos, yo pienso que Manuel los únicos días que piso la iglesia fue el de su casamiento o el bautizo de sus hijos, que por cierto da para otra historia  Su comportamiento en la vida, son los que me hacen dudar que después de esto no haya algo más. 
Vivian en un campito cerca de la zona de “Sierra Valleja”, donde se encuentran los Pagos del Roncero Alto, Roncero Bajo, El  Charcón, La Cañada del Cuervo y El Peñón Amarillo, al lateral derecho de la carretera Arcos – Algar a unos 6 Km. del pueblo que desde allí se divisa en lejanía. Zona de buenos vinos blancos y tintos que se crían con procedimientos modernos. Peros estas cualidades de los terrenos de Arcos para viticultura se han descubiertos no ha mucho tiempo y ya varias bodega se han instalados por aquella zonas que producen vinos de calidad gracias al particular microclima atlántico y a las extraordinarias tierras de albarizas.
Choza en Arcos de la Frontera

Pero el campo de Manuel y Teresa posiblemente con este tipo de tierras que tienen especial aplicación para el cultivo de la vid y del olivo no sirve para otra cosa. Vides no tenía pero si olivos, pero las aceitunas que producía se las llevaba su padre por un acuerdo que tenían cuando le cedió la finca así que se ganaba la vida de jornalero por cortijos cercanos. Yo me iba con ellos a su casa algunas temporadas, tenían dos hijos Teresa que yo fui su padrino de bautizo cuando solo tenía 4 ó 5 años y Antonio, Mi prima Teresa se casó tuvo hijos y el cáncer se la llevo muy joven. A sus descendientes y a Antonio les he perdido la pista
Su casa era una choza.  Un rectángulo  de paredes de piedras de dos metro de altura aproximadamente unidas con argamasa de cal, arena y agua enfoscada y encalada, se montaban la techumbre con palos a dos aguas y  se cubre con haces de castañuela, este pasto bien sujeto y amarrado, no dejaba pasar el agua, el frío o el calor, en el centro un palo que se le denomina cumbrera, pues funciona como eje y sostén principal de la cubierta de paja. La castañuela descansa sobre unos palos o “costillas”, que formaban la estructura de la choza. Sobre éstas se iban colocando las cañas que iban a servir para aguantar el pasto y se cosía con tomiza con aguja de espartero, las cañas verticales se les denomina “padrones” y las horizontales “latas”. 
Choza cubana

En las chozas no había habitaciones, como mucho unas cortinas separaban unos espacios de otros, el suelo era de loza de piedra. Su origen habría que buscarlo en tribus lejanas podrían corresponder a una época muy remota del tipo neolítico que han perdurados hasta mediados del siglo XX, fueron muy abundantes en la zona atlántica de Andalucía y parece que en el Rif (Marruecos) todavía persisten.  El haber vivido en una choza es inolvidable y me alegro mucho de haberlo experimentado y haber sino feliz.  A mis nietos les parecerá inconcebible que nos alumbramos con candiles y quinqué, que no hubiera baño y que el agua tenía que acarrease en cantaros,  La familia de Manuel se apodaban “Aguaores” porque sus antepasados tuvieron el oficio de acarrear agua.
De Manuel no puedo dejar una historia de la que él no quería hablar pero que conocí gracias a Teresa su mujer que intercedió para que me la contara, El que era un santo iletrado no puedo tener la menor duda que lo que me contó era cierto.
Era muy pequeño cuando él y un hermano un poco mayor fuero al Guadalete a bañarse, estando en el agua, no sabían nadar, Manuel perdió pie cayendo a una fosa profunda donde se debatía para no ahogarse y cuando cansado se hundía vino una mujer y lo saco a la orilla. Su hermano aseguraba que no había ninguna mujer que había salido él solo, pero él estaba convencido de todo lo contrario le aseguraba que esa mujer estaba lo cogió y lo saco, tiempo después su madre los lleva a ver las procesiones de Semana Santa y al paso de la Virgen de la Soledad dijo que esa era la mujer que me saco del agua. Yo que soy nada creyente en milagros, que existen en todas las religiones, seguro que todo tiene una base científica aunque este por descubrir. He conocido algunos casos como este de primera mano que me dejan confundido.



Herramienta de ebanistería

El hermano menor Currito  era un gran ebanista. Tenía un taller en Arcos que yo de pequeño frecuentaba, Podía contar como era el trabajo en una antigua carpintería donde no había maquinas eléctricas.  Pienso que de ahí me viene el amor que tengo por el mueble y la madera, su olor enriquecen mis sentidos Durante la guerra civil estuvo militarizado, no fue al frente porque trabajaba en Jerez en unos talleres donde se construían fuselajes de aviones con madera y tela. Estos talleres estaban situados en unos cascos de bodegas de la calle Cartuja que siempre fueron del Ejército del Aire y yo en tiempo de mili hice en ese lugar muchas guardias. El tiempo que vivió en Jerez lo hizo en casa. Otro santo, pero de vida muy complicada que la acabo en Sevilla donde trabajaba, Vivía en el barrio de los Pajaritos, solo, porque estaba separado, con un hijo y una hija entonces pequeños, Cuando yo estaba en Bellas Artes me reunía algunas veces con él 

24 de noviembre de 2010

Capítulo XVII

“Cuando se huye y uno deja todo a sus espaldas, el único tesoro que podemos llevarnos con nosotros es la memoria. Solo la memoria puede permitirnos renacer de la nada. No importa donde, no importa cuando, pero si conservamos el recuerdo de nuestra pasada grandeza y los motivos por los que hemos perdido, resurgiremos.” *

En este escrito solo quiero hablar de mis vivencias y procuro comentar lo menos posible la vida de otras personas aunque sean muy próximas y no convertir esto en la historia de mi árbol genealógico o familiar, cuando lo hago es porque no pueden escapar del guión, por ello amigos de siempre que tenía en Arcos, Jerez, Sevilla y Madrid intento no involúcralos. Puede que algunas veces esta intención no la cumpla.

La verdad que yo creo no es toda la verdad aunque quiero ser lo más sincero posible con mis recuerdos, esto no es una biografía que sería diferente, es memoria, mi intención es la verdad pero nadie puede ser objetivo contando un hecho del pasado con absoluta fidelidad, porque no puede evitar agregarle datos de su propia experiencia o ideología y comenzando por emprender la maravillosa aventura de ser sincero y volver a valórame, cosa que con la edad y de una larga vida estoy perdiendo.


"Sólo se inventa mediante el recuerdo". **


Me preocupa el uso de palabra “Yo” que repito frecuentemente, pienso que escribiendo estas memorias sin tener conciencia de ello pudiera caer en un egocentrismo que no deseo.
“El Ego es un elemento hábil, sagaz, rebuscado, muy inteligente, experto en el arte de las representaciones, en el teatro de la convivencia humana. Es el mejor “actor” creado por la evolución. Posee una imaginación frondosa y puede interpreta el rol del ser mas desdichado de la Tierra con la misma firmeza y convicción con que minutos más tarde representará al más feliz” (Anónimo).

José Renau decía: “quien esté limpio de vanidades que tire la primera piedra”

Esto que relato puede estar al alcance de cualquiera, ojalá alguien conocido o desconocido tuviera interés en leerlo. Pero hay algunas cosas ligadas a la intimidad o al sentimiento que soy incapaz o no quiero revelar. Esto lo hago como auto-psicoanálisis para encontrar el sentido que ha tenido mi vida y pongo todo el cuidado en ello

"Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza".***



* Valerio Massimo Manfredi en L’ultima legione, (2002)
**Alphonse Karr (1808 - 1890).
*** Paul Géraldy (1885 - 1983)













21 de noviembre de 2010

Capítulo XVI

Los abuelos de Arcos eran ya muy mayores por lo que se vinieron a vivir a Jerez con nosotros y se deshicieron de todas sus propiedades menos una huerta.

  
"Y abajo, al pie de la muralla, en primer término, el Guadalete trágico, infausto, se acerca hasta lamer la roca, forma una ancha herradura, vuelve a alejarse, tranquilo y cauteloso"  (Azorín El Imparcial 1905)
Guadalete, Río del olvido. Guada en árabe y en griego, Lete o Leteo es uno de los ríos del Hades. Beber de sus aguas provocaba un olvido completo. Los griegos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas.  Para mi “río de mis recuerdos.
 Nace al norte de la sierra de Grazalema pasa cerca de Zahara, Villamartln y Bornos y circunda Arcos, situado sobre una montaña cortada por dos tajos, peña Vieja y peña Nueva. El río discurre pegado a la Vieja para luego  bordeando el pueblo se aproxima a la peña Nueva y formando un gran círculo se dirige hacia el monte de la “Herradura” y circunvalándola por el llano de huertas y frutales sigue serpenteando donde se le une su caudaloso afluente“ Majaceite” de aguas tranparentes "donde se ven las piedras y se ahogan las gentes", hasta cerca de Jerez y al El Puerto de Santa María donde desemboca al Mar. Entre la peña Nueva y la Herradura queda una gran vega  que ha formado los sedimentos del río en sus inundaciones, “El llano de las huertas”. Allí estaba la huerta propiedad de mis abuelos que siempre había regentado su sobrino Curro, Todo tipo de verduras y  bosque de árboles frutales con prados de perejil y hierbabuena. Cuando se vienen a Jerez se la regala a su sobrino.  Los tiempos que pasaba en Higueras era parte del verano y el resto hasta que no empezaban las clases me iba a Arcos y parte de ese tiempo me lo pasaba en la huerta de Curro. Para mi aquello era un paraíso. Tenía una gran noria de madera sombreada  por álamos y nogales, La noria está compuesta de un engranaje de dos coronas de madera una horizontal y otra vertical. La vertical es una rueda grande en la que se ataban recipientes de barro, cangilones, que al girar la rueda dentro del pozo los cangilones se llenan de agua y al dar la vuelta, se vaciaban en el exterior, depositándola en un acueducto que desembocaba en una alberca, desde donde se distribuía para el riego. Tirada por vacas que con paso lento y cansino daban vueltas y vueltas durante horas hasta que eran relevadas por otra y así día y noche con el monótono sonido de un esquilón que hacía sonar al golpear en cada diente del engranaje de la rueda horizontal. Por la noche se silenciaba el esquilón y se remplazaba por una madera que daba unos golpes seco y suave para que no molestara el sueño de las personas. Estos sonidos servían para que animal no se parara.







Allí no llegaba la luz eléctrica y la iluminación era de candiles de aceite,
Al frente se veía el pueblo que en las mañanas de nieblas bajas flotaba sobre ellas. Se oían las campanas del reloj de la torre de Santa María que daba las horas, los cuartos y las medias, y otras que sonaban para ángelus, animas y diferentes oficios religiosos, misas o a difuntos.
Para el tiro de la noria habría una docena de vacas con novillos y terneros, Por la mañana temprano se llevaban a comer a un lugar dentro de la propiedad, un arenal donde se criaba  la enea, el junco, el taraje y abundaba la adelfa de diferentes colores y muchas aves como el abejaruco de precioso colorido y dentro de la huerta verderones, jilgueros, ruiseñores, alcaudones, carboneros, chamarines  alzacolas, zorzales, estorninos, tordos, cuervos, abubillas, tórtolas y sobre todo gorriones. Me gustaban muchos los pájaros y también los cazaba y me los comía. Ahora soy incapaz de hacerlo, 
También los criabas pero no los encerraba en jaulas, críe gorriones que cuando ya volaban no se iban, claro que volvían a quien les daba de comer, hasta que algún día no volvía mas, yo pensaba, se abra enamorado. También tenía mochuelos y cernícalos primillas que andaban suelto igual que los gorriones. Las vacas las cuidaba un zagal de mi edad que algunas veces por alguna razón no podía (ejemplo estaba enfermo, el paludismo era corriente) y yo lo sustituía encantado no era muy complicado pues ellas conocedoras de los caminos  lo hacían todo solas, alguna vez se desmandaba alguna que había que meter en vereda, El ganado se sacaba muy temprano, al amanecer con la fresca, cuando empezaba apretar el calor en época canicular se conducían el ganado hacia el río para que bebieran, solo con dar una voz que conocían se ponían en marcha y luego se recogían en la estancia donde se ataban cada una a su pesebre y se le echaba pienso,  Para conducidlas me ayudaba de una honda que yo me construí, que tenia escondida porque no estaba permitido su uso, podía dejar tuerto a un animal. Llegue a tener con ella muy buena puntería Yo en esas salidas siempre llevaba un cernícalo posado sobre el hombro izquierdo, lo tenía hecho polvo porque me clavaba las afiladas garras,  cuando veía algún insecto o algo, volaba para cazarlo y volver de nuevo a mi hombro. Un día alguien me lo mató “Mátamela un ballestero, déle Dios mal galardón”.
Cernícalo común (Falco tinnunculus)

No hace mucho vi en TV una película inglesa “Kes” de 1969 dirigida por Ken Loach. Sinopsis: Billy Casper es un muchacho de aspecto triste que vive en un pequeño pueblo de Yorkshire, fracasando en los estudios y sacando algo de dinero de lo que consigue de pequeños robos. Un día Billy encuentra un cernícalo y decide cuidarlo para hacerle volar. Pronto se convierte en su mayor ilusión. Al final de la película se lo matan. Fue para mí una película conmovedora, me sentí completamente identificado con Billy, era como si yo hubiera inspirado el guión. 
En aquella huerta vivió mi abuelo de joven posiblemente era ya de su padre,  mi abuelo fue labrador, no terrateniente sino que labraba la tierra con el sudor de su frente. Me contó que un día le regalaron unas nueces que procedían de América,  Yo he comprobado que se trata de la nuez pecanera oriunda del norte de México y Texas. La sembró, seria finales del siglo XIX y creció un nogal  que todavía existe y domina todo el llano con más 30 metros de altura  Yo a veces voy al Parador a tomarme un café junto al gran ventanal y miro el árbol y me recreo en el “llano” y en mis recuerdos de cuando se veían  los buitres (pajarracos) por el lomo, ahora se ven pocos  

  
Yo a veces tenía que ir a Arcos y para no ir andando que estaba retirado usaba un asno precioso “Tatín” que solo usaba Curro el huertero pero que a mí me lo dejaba. Era muy listo y cuando pasaba por la puerta de alguna taberna se paraba y no había quien lo hiciera andar, me tenía que bajar entra en la taberna y volver a salir y montarme en el burro y entonces seguía el camino y es que esa eran las paradas habituales que hacia Curro cuando iba a Arcos.

19 de noviembre de 2010

Capítulo XV


Higuera de Vargas
 Casi todos los veranos pasábamos un tiempo en Higuera de Vargas coincidiendo con las vacaciones de mi padre, también alguna Navidad que hacíamos matanza y traíamos a Jerez el producto de la mismas, se llenaba la cocina de embutidos colgando del techo. Traíamos café de contrabando de Portugal que allí se encontraba con facilidad. La Guardia Civil tenía perros adiestrados que olían el café.


La matanza

Ya había llegado el coche alquilado desde Jerez para que nos recogiera de Higuera y nos llevara a casa, el taxista ya conocido porque mi padre lo usaba con frecuencia era el mismo con que fue por el aceite al cortijo del rico estraperlista, este rico murió hace ya años pero para dar una orientación si decir quien, ahora su nieto es conocido rejoneador.
Había otro también en el mercado negro también familia de rejoneadores emparentado con el anterior, que guardaba el aceite en un convento de monjas para más seguridad, pero las descubrieron y por supuesto ellas dijeron que el muerto no era suyo, y claro no paso nada, el régimen y estos se protegían mutuamente. Me contaron una anécdota de este famoso personaje que puede que no sea cierta pero yo como me la contaron lo cuento haciendo esta salvedad. Cierto día tuvo que trasladar unos caballos, él iba en un coche acompañado de los ayudantes y mozos de cuadra para el manejo de las bestias, el caballero pertenecía al Opus Dei, muy beato, cosa que sus ayudantes sabían. Pararon en un buen restaurante y comieron todos espléndidamente con café copa y puro y uno de ellos queriendo agradecerle tan magnífico festín le propuso rezar un rosario.

Hacíamos este viaje en coche privado porque teníamos que traer toda la matanza y adema también llevábamos café de la vecina Portugal, nos paramos a comer en Jerez de los Caballeros cuando entran en el restaurante una pareja de guardias civiles con un perro, mi padre se puso a elogiar lo bonito que era el perro, que creo recordar que era un pastor alemán, los guardias le comentaron que además muy bueno oliendo el café que para eso estaba entrenado, así que mi padre dijo se acabo la comida nos vamos, y yo.—papa que no hemos acabado de comer—Pues te calla y al coche, y así salimos huyendo.

Mi abuelo con el tiempo llego a tener una buena situación económica y una tienda donde había de todo, desde alimentos patatas, cereales, tejidos y aperos de labranza o ferretería, era como un bazar, difícil que no tuviera algo que alguien del pueblo pudiera necesitar.

En Higueras de Vargas el 2 de Febrero de 1873, se constituye una Sociedad Cooperativa ”La Benéfica” con los vecinos de esta villa, para comprar unas dehesas de un total 5860 hectáreas con arbolado de encinas y alcornoques. Para pertenecer a esta sociedad hay que cumplir una serie de condiciones: ser mayor de edad, ser hijo de socio/a y residir en Higuera de Vargas. El aprovechamiento ganadero de estas fincas se realiza por parte de los socios, que pueden tener ganado, pagando un canon por cabeza de ganado. Cada socio tiene un derecho (papeleta) para el aprovechamiento de la tierra, la leña y las bellotas, estas “papeletas” se pueden vender. Una de las mayores fuentes de ingresos de “La Benéfica” es la venta de corcho

Comento esto porque abuelo como socio de la Benéfica criaba en esas dehesas grades cantidades de cerdos (guarros) ibéricos a base de bellotas y ovejas que guardaban porqueros y pastores.

La mayoría de la gente del pueblo tenía en sus casas una pequeña pocilga con varios cerdos. Al amanecer les abrían y salían los animales a la calle y corrían sin que nadie los condujera hacia un lugar donde se reunían todos y donde los aguardaban porqueros que lo llevaban a los encinares Al atardecer volvían y cada uno se dirigía a sus respectivas casas. No era el caso de mi abuelo y otros pudientes que los dejaban siempre en la montonera

En aquella época no tenían agua corriente y para beber había que traerla de un pozo distante a cantaros, en casa tenían un pozo de agua no potable que se extraía con una bomba de émbolos manual para otros usos domésticos.

Electricidad existía, La Benéfica había instalado un generador para dar corriente al pueblo, creo funcionaba con gasoil y estaba más tiempo averiado que en funcionamiento y cuando lo hacía no podían controlar la tensión así que la luz subía o bajaba ad livintum. Tiempo después llego “La Sevillana” que lo solucionó.


Quitrín de Cuba Siglo XIX

Mi abuelo tenía un par de fincas una se llamaba “La cerca” con encinas y alcornoques que creo guardaba ganado, por aquí iba pocas veces y otra que era una huerta a unos 5 ó 6 Km. del pueblo, que la tenia mas por esparcimiento que por negocio, Seguro que más le costaba que le sacaba. Yo montaba a caballo y los aparejabas, así es que en ellos iba casi todos los días a la huerta. Yo tenía primos en el pueblo de mi edad, pero ellos hacían esto por obligación lo que para mí era una diversión y los liberaba de ese trabajo. Traía en unas alforjas producto de la huerta para el consumo de casa, pero a veces había que traer sandias y melones o patatas que ocupaban mucho sitio y entonces usaba un “quitrín” carruaje que solo lo he visto allí, coche de un eje, con dos grades ruedas en el que se engancha un solo caballo sujeto entre dos varas, esto se llama enganche en limonera, carruaje habitual en la Cuba española, en el podíamos ir dos o tres viajeros que solían ser algunos de mis hermanos. Una vez camino de la huerta en el quitrín con un hermano, vi unos lobos tumbados cerca del camino, es la única vez en mi vida que he visto lobos sueltos, tuve miedo y preocupación, seguí el camino, ellos no se movieron. Sabía que había lobos por aquella zona, los mataban y al ayuntamiento llevaban creo que era el rabo y les pagaban una cantidad por ello.



Quitrín idéntico al de  abuelo


Por esta época tendría entre los 15 a 17 años.

Los viajes al pueblo cuando era más pequeño de esta edad, había que ir a Sevilla y desde la calle Adriano salía un autobús para Badajoz, “La Estellesa” que funcionaba con gasógeno que tuvo un uso muy extendido en España, al terminar la guerra civil por las dificultades del mercado para abastecerse de petróleo por la Guerra Mundial. Este procedimiento basado en la tecnología de gasificación integrada en ciclo combinado (GICC) se está usando ahora para producción de electricidad, como es la central de Arcos y otras

El autobús para hacer unos 200 Km. tardaba 8 ó 10 horas, paraba en todos los pueblos del recorrido, con cargas y descargas, antes de llegar a Badajoz a su paso por Barcarrota a 15 Km. de Higuera nos apeábamos donde nos esperaban caballos para hacer el resto del recorrido. Algunas veces también iba el quitrín según los que fuéramos, mi madre iba lo menos posible, se quedaba en Jerez o se iba a Arcos con los más pequeños, solo iba cuando no tenia mas remedio.


NASH -333


Ya después mi abuelo se compro un antiguo Nash de los años 30 precioso modelo americano y con él nos recogían de Barcarrota. En esta época en España los automóviles eran antiguos y escasos, el Seat 600 tardaría todavía más de 10 años en aparecer. Solo los grades estraperlistas o terratenientes que también solían serlo, catetos enriquecidos se podía permitir el lujo de tener un coche de importación americano lo más ostentoso posible “El aiga” porque haciendo exhibición de su riqueza decían “Quiero el mejor que aiga (haya)”




"Aiga"














































17 de noviembre de 2010

Capítulo XIV



Las vacaciones de Semana Santa a Arcos, me encantaba estar en mi pueblo natal. Venía a casa una mujer para hacer los bollos de Semana Santa. En un gran lebrillo se amasaba la harina en aceite un poco de agua y azúcar y otros ingredientes que le daban sabor y se adornaban con almendras luego se llevaban a la tahona para hornearlos. Riquísimos. Tampoco faltaban las torrijas.


Los pasos cargados por fuera, ahora ya muchos lo llevan por dentro al estilo de Sevilla. Y los armaos. Dos procesiones se encuentran en el recorrido y la Virgen de una de las hermandades quiere aproximarse al Cristo pero los armaos se interponen para impedírselo, debajo del paso sale un angelito con una espada y le abre paso a la Virgen. Y Jesús Nazareno, es un prodigio ver recorrer estos pasos por “Las Callejas” blancas y empinadas, y la bendición, la imagen mueve el brazo y bendice al pueblo, es una escena llena de emoción para la concurrencia.




Luego llega el verano. Como la posguerra era difícil sobre todo en la comida en aquellos años. Mi madre con sus hijos nos vamos a un campo propiedad de la hermana de mi abuela. Allí no falta lo mas imprescindible tenía un horno de leña donde se hacía pan de harina de trigo. De noche se llevaba trigo a algún molino hidráulico, había varios, y te lo cambiaban por harina, me imagino que esto no sería una operación fácil, pues era delito, pero tendría su procedimiento para realizarlo. Había aceite pues esta hermana de mi abuela, la tía Teresa tenía una almazara, cerdos gallina pollos y pavos, por tanto huevos, garbanzos y como se hacían matanzas productos del cerdo, y de alguna cercana huerta te proveías de frutas y verduras y para colmo estaba muy vigilada la tenencias de armas de caza por miedo de las autoridades durante y después de la guerra por lo que sin cacerías había abundancia de conejos y liebres que yo a mi edad las cazabas a palos. La cosa no era difícil como pude parecer, pues con los pavos que salían en piaras que yo guardaba, cuando descubrían un conejo lo cercaban y piaban de una manera especial, a eso lo llamaban señalar, el animal en vez de huir se agazapaba, y con un porro, (es una vara larga de 2 ó 3 cm. de gruesa con remate formando una bola) y con mucho sigilo te acercaba y dabas el garrotazo al conejo que estaba inmóvil, a veces era un erizo o una serpiente, culebra , (una bicha) que yo las cogías si podía, alguna me mordió. Mi padre venia los fines de semana que era el domingo por aquel tiempo se trabajaba los sábados. Cuando se empezó a pasar la hambruna dejamos de ir a ese campo.


Molino hidráulico




El 22 de marzo de 1952 –«decimotercero aniversario de la Victoria», en la jerga oficialista, el Consejo de Ministros anunciaba que, a partir del 1 de abril, se suprimía el racionamiento de pan. Pero yo no recuerdo que en aquella época se notara mucho la escasez.



Yo andaría por los 9 ó10 años y me gustaba hacer lo que hacían los mayores o los niños de mi edad que en el campo también trabajaban, nos les obligaban, y a mi parecer visto desde ahora lo tomaban como un juego y nos divertíamos, recogíamos garbanzos y aprendí a segar, con la mano derecha se tomaba la hoz y en la mano izquierda llevabas una especie de guante hecho de canutos de caña articulados para que pudiera mover los dedos y coger las mieses, te protegía de que te pudieras cortar con la hoz. Luego la era y la trilla lo más divertido, se montaba la parva y después de una serie de operaciones se enganchaba el trillo donde nos montábamos y a la vez que nos divertíamos hacíamos peso para desgranar la espiga, luego se aventaba para separar el grano de la paja. Algunas noches con el calor del verano dormíamos en la paja junto a la era, Recuerdo aquellos cantos de trilla o de columpio (bamberas) que ahora se han aflamencados.



Las mujeres llevaban la cara tapada con un pañuelo y solo se le veían los ojos y sobre la cabeza un sombrero de palma para proteger la piel del sol. Y los varones todos llevaba sombreros normalmente de palma y a los niños nos reñían si nos destocábamos aunque solo fuera un momento, el sol del verano hacía daño te podía dar una insolación “Niño no se puede estar al sol ligero” Esta cultura sobre el sol y el calor se ha perdido.



Los varones también llevábamos una especie zahones de lona sobre los pantalones -zesnihera- o algo parecido, era como un mandil que se cerraba del tobillo a las rodillas como un pantalón.

16 de noviembre de 2010

Capítulo XIII



En la posguerra había mucha escasez de alimentos, escasez es un decir algo, no había nada, solo hambre. Junto a casa de Arcos estaba una plaza de abastos y cuando llegaban a las descargas estos chicos, mis amigos, se lanzaban sobre ella y se llevaban cuanto podían para comer perseguidos por los transportistas. El boniato o batata (con humor andaluz le llamaban salva vidas) y el higo chumbo eran los principales alimentos, este tenía cualidades astringentes, así que había colas en el hospital para que le pusieran “la jeringuilla de San Juan de Dios”, era una lavativa con el nombre del hospital, que como dice un villancico de Arcos “que allí están las monjas de la caridad, que curan de balde y no cuesta na.” No había pan de trigo, se encontraba algo de centeno, de arroz que era muy blanco, de maíz amarillo o de alpiste que era negro, tiempos de hambres de colores y miserias terribles La gente comía lo que podían. El garrapatero un ave que así le llaman a la garcilla bueyera o espulga bueyes se podían cazar de una pedrada certera y se lo comían, creo que es de carne incomestible, “todo lo que no mata engorda" o "todo lo que  vuela a la cazuela’.




Maguey pulquero y nopales en Teotihuacan, al fondo la pirámide del Sol
Fotografía del autor

Los pocos alimentos que había eran pocos y se adquirían con una cartilla de racionamiento, salvoconducto del hambre. El azúcar, el aceite, el bacalao, el tocino y los garbanzos se exponían en los colmados como piezas de museo. El escritor y periodista Rafael Torres en “Víctimas de la victoria”, escribía sobre el racionamiento,




«favoreció» el estraperlo. Las cartillas deberían haber asegurado el abastecimiento de lo más imprescindible; sin embargo, no fue así. Gracias a ellas, surgió un mercado negro controlado por grandes jerarcas afectos al régimen y por ese tipo de delincuentes que nacen y se enriquecen al rebufo de la miseria general».




Con mi padre en un coche alquilado iba a un cortijo famoso de ganadero y agricultor enriquecido cerca de Jerez para traerlo lleno de aceite para el año. Estos grandes terratenientes vendían esto con la mayor impunidad mientras unas pobres mujeres iban en tren con pequeñas cantidades de alimentos que tiraban por las ventanillas antes de llegar a la estación donde era recogido por gente que aguardaban, porque a la llegada las esperaba para ser requisadas y detenidas





                                        La planta en ensalada y en el mercado

De México procede y donde se cultiva la chumbera con el nombre de nopal y el fruto tuna, en mi estancia en aquel país he comido tanto sus hojas tiernas como su fruto, Las hojas jóvenes son de color verde intenso y se pueden consumir crudas; saben a espárragos frescos y judías verde también se cocinan de varias maneras y se saca de ellas bebidas refrescantes. Yo doy fe, están muy ricas. Pero estas propiedades no se conocía en España de ser un magnifico alimento. En Arcos eran muy abundantes ya que servía para marcar los límites de las diferentes propiedades agrícolas. El nopal, es uno de los símbolos nacionales de México, figura en su escudo nacional posada en el un águila real que devora la serpiente enraizada en una pequeña isla de piedra sobre el agua. Es fuente de alimentación y en su folklore “El águila siendo animal se retrato en el dinero y para subir al nopal pidió permiso primero” o “me he de comer esa tuna aunque me espine en la mano”


 México-Tenóchtitlan .En náhuatl: 'Lugar de pencas de nopal'
Monumeto a la fundación de la ciudad
Fotografia del autor