21 de noviembre de 2010

Capítulo XVI

Los abuelos de Arcos eran ya muy mayores por lo que se vinieron a vivir a Jerez con nosotros y se deshicieron de todas sus propiedades menos una huerta.

  
"Y abajo, al pie de la muralla, en primer término, el Guadalete trágico, infausto, se acerca hasta lamer la roca, forma una ancha herradura, vuelve a alejarse, tranquilo y cauteloso"  (Azorín El Imparcial 1905)
Guadalete, Río del olvido. Guada en árabe y en griego, Lete o Leteo es uno de los ríos del Hades. Beber de sus aguas provocaba un olvido completo. Los griegos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas.  Para mi “río de mis recuerdos.
 Nace al norte de la sierra de Grazalema pasa cerca de Zahara, Villamartln y Bornos y circunda Arcos, situado sobre una montaña cortada por dos tajos, peña Vieja y peña Nueva. El río discurre pegado a la Vieja para luego  bordeando el pueblo se aproxima a la peña Nueva y formando un gran círculo se dirige hacia el monte de la “Herradura” y circunvalándola por el llano de huertas y frutales sigue serpenteando donde se le une su caudaloso afluente“ Majaceite” de aguas tranparentes "donde se ven las piedras y se ahogan las gentes", hasta cerca de Jerez y al El Puerto de Santa María donde desemboca al Mar. Entre la peña Nueva y la Herradura queda una gran vega  que ha formado los sedimentos del río en sus inundaciones, “El llano de las huertas”. Allí estaba la huerta propiedad de mis abuelos que siempre había regentado su sobrino Curro, Todo tipo de verduras y  bosque de árboles frutales con prados de perejil y hierbabuena. Cuando se vienen a Jerez se la regala a su sobrino.  Los tiempos que pasaba en Higueras era parte del verano y el resto hasta que no empezaban las clases me iba a Arcos y parte de ese tiempo me lo pasaba en la huerta de Curro. Para mi aquello era un paraíso. Tenía una gran noria de madera sombreada  por álamos y nogales, La noria está compuesta de un engranaje de dos coronas de madera una horizontal y otra vertical. La vertical es una rueda grande en la que se ataban recipientes de barro, cangilones, que al girar la rueda dentro del pozo los cangilones se llenan de agua y al dar la vuelta, se vaciaban en el exterior, depositándola en un acueducto que desembocaba en una alberca, desde donde se distribuía para el riego. Tirada por vacas que con paso lento y cansino daban vueltas y vueltas durante horas hasta que eran relevadas por otra y así día y noche con el monótono sonido de un esquilón que hacía sonar al golpear en cada diente del engranaje de la rueda horizontal. Por la noche se silenciaba el esquilón y se remplazaba por una madera que daba unos golpes seco y suave para que no molestara el sueño de las personas. Estos sonidos servían para que animal no se parara.







Allí no llegaba la luz eléctrica y la iluminación era de candiles de aceite,
Al frente se veía el pueblo que en las mañanas de nieblas bajas flotaba sobre ellas. Se oían las campanas del reloj de la torre de Santa María que daba las horas, los cuartos y las medias, y otras que sonaban para ángelus, animas y diferentes oficios religiosos, misas o a difuntos.
Para el tiro de la noria habría una docena de vacas con novillos y terneros, Por la mañana temprano se llevaban a comer a un lugar dentro de la propiedad, un arenal donde se criaba  la enea, el junco, el taraje y abundaba la adelfa de diferentes colores y muchas aves como el abejaruco de precioso colorido y dentro de la huerta verderones, jilgueros, ruiseñores, alcaudones, carboneros, chamarines  alzacolas, zorzales, estorninos, tordos, cuervos, abubillas, tórtolas y sobre todo gorriones. Me gustaban muchos los pájaros y también los cazaba y me los comía. Ahora soy incapaz de hacerlo, 
También los criabas pero no los encerraba en jaulas, críe gorriones que cuando ya volaban no se iban, claro que volvían a quien les daba de comer, hasta que algún día no volvía mas, yo pensaba, se abra enamorado. También tenía mochuelos y cernícalos primillas que andaban suelto igual que los gorriones. Las vacas las cuidaba un zagal de mi edad que algunas veces por alguna razón no podía (ejemplo estaba enfermo, el paludismo era corriente) y yo lo sustituía encantado no era muy complicado pues ellas conocedoras de los caminos  lo hacían todo solas, alguna vez se desmandaba alguna que había que meter en vereda, El ganado se sacaba muy temprano, al amanecer con la fresca, cuando empezaba apretar el calor en época canicular se conducían el ganado hacia el río para que bebieran, solo con dar una voz que conocían se ponían en marcha y luego se recogían en la estancia donde se ataban cada una a su pesebre y se le echaba pienso,  Para conducidlas me ayudaba de una honda que yo me construí, que tenia escondida porque no estaba permitido su uso, podía dejar tuerto a un animal. Llegue a tener con ella muy buena puntería Yo en esas salidas siempre llevaba un cernícalo posado sobre el hombro izquierdo, lo tenía hecho polvo porque me clavaba las afiladas garras,  cuando veía algún insecto o algo, volaba para cazarlo y volver de nuevo a mi hombro. Un día alguien me lo mató “Mátamela un ballestero, déle Dios mal galardón”.
Cernícalo común (Falco tinnunculus)

No hace mucho vi en TV una película inglesa “Kes” de 1969 dirigida por Ken Loach. Sinopsis: Billy Casper es un muchacho de aspecto triste que vive en un pequeño pueblo de Yorkshire, fracasando en los estudios y sacando algo de dinero de lo que consigue de pequeños robos. Un día Billy encuentra un cernícalo y decide cuidarlo para hacerle volar. Pronto se convierte en su mayor ilusión. Al final de la película se lo matan. Fue para mí una película conmovedora, me sentí completamente identificado con Billy, era como si yo hubiera inspirado el guión. 
En aquella huerta vivió mi abuelo de joven posiblemente era ya de su padre,  mi abuelo fue labrador, no terrateniente sino que labraba la tierra con el sudor de su frente. Me contó que un día le regalaron unas nueces que procedían de América,  Yo he comprobado que se trata de la nuez pecanera oriunda del norte de México y Texas. La sembró, seria finales del siglo XIX y creció un nogal  que todavía existe y domina todo el llano con más 30 metros de altura  Yo a veces voy al Parador a tomarme un café junto al gran ventanal y miro el árbol y me recreo en el “llano” y en mis recuerdos de cuando se veían  los buitres (pajarracos) por el lomo, ahora se ven pocos  

  
Yo a veces tenía que ir a Arcos y para no ir andando que estaba retirado usaba un asno precioso “Tatín” que solo usaba Curro el huertero pero que a mí me lo dejaba. Era muy listo y cuando pasaba por la puerta de alguna taberna se paraba y no había quien lo hiciera andar, me tenía que bajar entra en la taberna y volver a salir y montarme en el burro y entonces seguía el camino y es que esa eran las paradas habituales que hacia Curro cuando iba a Arcos.

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