24 de abril de 2011

Capítulo XXXVIII

Uno de nuestros proveedores habló de mí al dueño de una fábrica de muebles en el Polo de desarrollo de Huelva. Me llamaron y me ofrecieron la dirección técnica, la fábrica tenía más de 200 obreros La fábrica procedía de un taller de ebanistería de Valverde del Camino con mucho éxito por lo que dio el salto a una gran fábrica aprovechando las ventajas del Polo de Desarrollo,

Durante el tiempo de Taula y Abril yo había viajado y visitado muchas fabricas de España y algunas del extrajeron las más avanzadas estaban en Valencia Barcelona Las Vascongadas y Madrid. Confieso que esto lo hacía como espionaje industrial para aprender las técnicas más avanzadas,  de las que eran de altísima producción creo que ninguna llegaban 100 obreros y de ellos muy pocos carpintero pues todo lo hacían las maquinas, ya en aquellos tiempo bastante robotizadas

La fabrica estaba ubicada en San Juan del Puerto cerca de Huelva, cuando la vi se me cayeron los palos del sombrajo, aquello no era una fabrica sino una gigantesca carpintería sin la menor idea de lo que era la fabricación moderna, El dueño (me reservo su nombre) fue sincero conmigo, un tipo cabal donde los haya, trabajador a tope, que sufría mas por sus empleados que por él, me dijo que aquello no funcionaba que le habían hablado bien de mí y me ofrecía ese puesto, Yo también fui sincero con él, había que hacer muchos recortes y muchos cambios, Aunque yo no se lo pedí ni siquiera se lo insinúe me advirtió que de dejar algún obrero en la calle, nada.

Me ofreció un buen sueldo, mi situación no estaba para negarme. Yo pondría todo mi esfuerzo en salir de la difícil situación que ya era utópica. No tenían ni una peseta para mejoras con nuevas inversiones, de todas forman tenían algunas maquinas modernas que no funcionaban por que no sabían utilizarlas. Yo las puse en servicio contra la opinión de algunos tradicionalistas obreros, les intente quitar muchos vicios de antiguos ebanista que no iban con el concepto de fabricación moderna, o prohibirles algo tan simple como que no hicieran fuego para calentarse en invierno en medio de los talleres por riesgo de incendio y por estas y otras cosas tuve enfrentamientos inevitables sobre todo con los más veteranos.

Cree una imagen corporativa y catálogos y que los muebles se embalaran debidamente en cajas de cartón con sus rotulaciones y logotipos, Estos embalajes me los fabricaba “Cartonajes Tempul” que tenía una fábrica en el polo bajo la dirección de uno de Jerez que recuerdo su persona pero no su nombre [1] 

Habían pasado 6 meses desde mi comienzo había conseguido montar cadenas de fabricación en series, pero la falta de liquidez estaba poniendo en peligro los sueldos de los obreros que cobrábamos cuando se podía

El dueño se puso en contactos. con acierto, con los políticos de la época, amenazando con el cierre y dejar 200 obreros en la calle. De Inmediato lo mando llamar el ministro de trabajo Jesús Romeo Gorria, el de las gafas oscuras, gran actor, pues ensayaba sus discursos ante un espejo a pesar de todo fue un buen ministro y discreta persona. Le propuso contra el cierre constituir con todos los obreros una cooperativa laboral y el ministerio pondría el dinero para salvar la empresa y él ,dueño, que desapareciera. Rápidamente los obreros ante la noticia se reunieron para constituirse y nombra una junta directiva, Me reuní con él hasta ahora dueño y le comunique que me marchaba porque allí mi destino seria barrer la fábrica. Lo vio muy probable que así fuera y de inmediato me pago los atrasos que era una cantidad importante y me despedí

[1]Cartonajes Tempul era una fabrica dependiente de Jerez Industrial S.A. dedicada a las artes graficas. Los vinos que se embalaban encajas de madera cambiaron estas por cajas de cartón y por ello se crea esta factoría que fabricaba desde el cartón hasta las cajas rotuladas Jerez Industrial se convirtió en una de la principales empresa de artes grafica de España. Mas tarde no supieron superar la competencia y se hundió.

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