19 de noviembre de 2010

Capítulo XV


Higuera de Vargas
 Casi todos los veranos pasábamos un tiempo en Higuera de Vargas coincidiendo con las vacaciones de mi padre, también alguna Navidad que hacíamos matanza y traíamos a Jerez el producto de la mismas, se llenaba la cocina de embutidos colgando del techo. Traíamos café de contrabando de Portugal que allí se encontraba con facilidad. La Guardia Civil tenía perros adiestrados que olían el café.


La matanza

Ya había llegado el coche alquilado desde Jerez para que nos recogiera de Higuera y nos llevara a casa, el taxista ya conocido porque mi padre lo usaba con frecuencia era el mismo con que fue por el aceite al cortijo del rico estraperlista, este rico murió hace ya años pero para dar una orientación si decir quien, ahora su nieto es conocido rejoneador.
Había otro también en el mercado negro también familia de rejoneadores emparentado con el anterior, que guardaba el aceite en un convento de monjas para más seguridad, pero las descubrieron y por supuesto ellas dijeron que el muerto no era suyo, y claro no paso nada, el régimen y estos se protegían mutuamente. Me contaron una anécdota de este famoso personaje que puede que no sea cierta pero yo como me la contaron lo cuento haciendo esta salvedad. Cierto día tuvo que trasladar unos caballos, él iba en un coche acompañado de los ayudantes y mozos de cuadra para el manejo de las bestias, el caballero pertenecía al Opus Dei, muy beato, cosa que sus ayudantes sabían. Pararon en un buen restaurante y comieron todos espléndidamente con café copa y puro y uno de ellos queriendo agradecerle tan magnífico festín le propuso rezar un rosario.

Hacíamos este viaje en coche privado porque teníamos que traer toda la matanza y adema también llevábamos café de la vecina Portugal, nos paramos a comer en Jerez de los Caballeros cuando entran en el restaurante una pareja de guardias civiles con un perro, mi padre se puso a elogiar lo bonito que era el perro, que creo recordar que era un pastor alemán, los guardias le comentaron que además muy bueno oliendo el café que para eso estaba entrenado, así que mi padre dijo se acabo la comida nos vamos, y yo.—papa que no hemos acabado de comer—Pues te calla y al coche, y así salimos huyendo.

Mi abuelo con el tiempo llego a tener una buena situación económica y una tienda donde había de todo, desde alimentos patatas, cereales, tejidos y aperos de labranza o ferretería, era como un bazar, difícil que no tuviera algo que alguien del pueblo pudiera necesitar.

En Higueras de Vargas el 2 de Febrero de 1873, se constituye una Sociedad Cooperativa ”La Benéfica” con los vecinos de esta villa, para comprar unas dehesas de un total 5860 hectáreas con arbolado de encinas y alcornoques. Para pertenecer a esta sociedad hay que cumplir una serie de condiciones: ser mayor de edad, ser hijo de socio/a y residir en Higuera de Vargas. El aprovechamiento ganadero de estas fincas se realiza por parte de los socios, que pueden tener ganado, pagando un canon por cabeza de ganado. Cada socio tiene un derecho (papeleta) para el aprovechamiento de la tierra, la leña y las bellotas, estas “papeletas” se pueden vender. Una de las mayores fuentes de ingresos de “La Benéfica” es la venta de corcho

Comento esto porque abuelo como socio de la Benéfica criaba en esas dehesas grades cantidades de cerdos (guarros) ibéricos a base de bellotas y ovejas que guardaban porqueros y pastores.

La mayoría de la gente del pueblo tenía en sus casas una pequeña pocilga con varios cerdos. Al amanecer les abrían y salían los animales a la calle y corrían sin que nadie los condujera hacia un lugar donde se reunían todos y donde los aguardaban porqueros que lo llevaban a los encinares Al atardecer volvían y cada uno se dirigía a sus respectivas casas. No era el caso de mi abuelo y otros pudientes que los dejaban siempre en la montonera

En aquella época no tenían agua corriente y para beber había que traerla de un pozo distante a cantaros, en casa tenían un pozo de agua no potable que se extraía con una bomba de émbolos manual para otros usos domésticos.

Electricidad existía, La Benéfica había instalado un generador para dar corriente al pueblo, creo funcionaba con gasoil y estaba más tiempo averiado que en funcionamiento y cuando lo hacía no podían controlar la tensión así que la luz subía o bajaba ad livintum. Tiempo después llego “La Sevillana” que lo solucionó.


Quitrín de Cuba Siglo XIX

Mi abuelo tenía un par de fincas una se llamaba “La cerca” con encinas y alcornoques que creo guardaba ganado, por aquí iba pocas veces y otra que era una huerta a unos 5 ó 6 Km. del pueblo, que la tenia mas por esparcimiento que por negocio, Seguro que más le costaba que le sacaba. Yo montaba a caballo y los aparejabas, así es que en ellos iba casi todos los días a la huerta. Yo tenía primos en el pueblo de mi edad, pero ellos hacían esto por obligación lo que para mí era una diversión y los liberaba de ese trabajo. Traía en unas alforjas producto de la huerta para el consumo de casa, pero a veces había que traer sandias y melones o patatas que ocupaban mucho sitio y entonces usaba un “quitrín” carruaje que solo lo he visto allí, coche de un eje, con dos grades ruedas en el que se engancha un solo caballo sujeto entre dos varas, esto se llama enganche en limonera, carruaje habitual en la Cuba española, en el podíamos ir dos o tres viajeros que solían ser algunos de mis hermanos. Una vez camino de la huerta en el quitrín con un hermano, vi unos lobos tumbados cerca del camino, es la única vez en mi vida que he visto lobos sueltos, tuve miedo y preocupación, seguí el camino, ellos no se movieron. Sabía que había lobos por aquella zona, los mataban y al ayuntamiento llevaban creo que era el rabo y les pagaban una cantidad por ello.



Quitrín idéntico al de  abuelo


Por esta época tendría entre los 15 a 17 años.

Los viajes al pueblo cuando era más pequeño de esta edad, había que ir a Sevilla y desde la calle Adriano salía un autobús para Badajoz, “La Estellesa” que funcionaba con gasógeno que tuvo un uso muy extendido en España, al terminar la guerra civil por las dificultades del mercado para abastecerse de petróleo por la Guerra Mundial. Este procedimiento basado en la tecnología de gasificación integrada en ciclo combinado (GICC) se está usando ahora para producción de electricidad, como es la central de Arcos y otras

El autobús para hacer unos 200 Km. tardaba 8 ó 10 horas, paraba en todos los pueblos del recorrido, con cargas y descargas, antes de llegar a Badajoz a su paso por Barcarrota a 15 Km. de Higuera nos apeábamos donde nos esperaban caballos para hacer el resto del recorrido. Algunas veces también iba el quitrín según los que fuéramos, mi madre iba lo menos posible, se quedaba en Jerez o se iba a Arcos con los más pequeños, solo iba cuando no tenia mas remedio.


NASH -333


Ya después mi abuelo se compro un antiguo Nash de los años 30 precioso modelo americano y con él nos recogían de Barcarrota. En esta época en España los automóviles eran antiguos y escasos, el Seat 600 tardaría todavía más de 10 años en aparecer. Solo los grades estraperlistas o terratenientes que también solían serlo, catetos enriquecidos se podía permitir el lujo de tener un coche de importación americano lo más ostentoso posible “El aiga” porque haciendo exhibición de su riqueza decían “Quiero el mejor que aiga (haya)”




"Aiga"














































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